Los ómnibus vuelven a circular pero el gremio de choferes advierte que el acuerdo logrado es sólo un parche
El paro de la UTA surgió a raíz de retrasos en los pagos de los salarios de junio y los aguinaldos para los conductores y otros empleados del sector. Según los empresarios, esto se debe a la insuficiencia de los subsidios compensatorios recibidos para cubrir los costos operativos.
Tras un primer intento de negociación fallido el sábado en la Casa de Gobierno con la Ministra de Gobierno y Justicia Carolina Vargas Aignasse, finalmente el lunes un nuevo encuentro culminó con un acuerdo firmado después de casi dos horas de conversaciones.
Vargas Aignasse, por su parte, afirmó que, aunque se trataba de un asunto entre entidades privadas, el Gobierno provincial intervino para restaurar el servicio de transporte. Aseguró que la Provincia ya ha transferido los $ 580 millones que tenía programado pagar, y que tras las negociaciones con el Gobierno nacional, se acordó el envío de los fondos federales comprometidos para junio.
Berreta aclaró que un aumento de tarifas no resolvería la crisis y puso de relieve el aumento de los costos del gasoil, los salarios y otros insumos.
Por su parte, César González, de la UTA, afirmó que los salarios de junio y los aguinaldos se acreditarán en las cuentas de los trabajadores en su totalidad. Resaltó que, como parte del acuerdo, los días de huelga no serán descontados del salario de los trabajadores.
A pesar del logro temporal, tanto Berreta como González coincidieron en que la solución es solo momentánea, y que los problemas subyacentes persisten. En este sentido, González expresó su esperanza de que el conflicto no resurja el próximo mes.

