El desafío del comercio tucumano ante el auge de ventas online y la caída del consumo
La pérdida del poder adquisitivo en el contexto del ajuste económico nacional y los cambios en los hábitos de compra complican la actividad comercial de San Miguel de Tucumán. Un relevamiento de la Federación Económica de Tucumán detectó que casi uno de cada diez locales del microcentro ampliado estaba cerrado.
El comercio de San Miguel de Tucumán atraviesa un escenario complejo, marcado por la caída del consumo, las dificultades económicas de las familias y el crecimiento de las compras por internet. La combinación de estos factores está modificando una actividad que durante décadas convirtió a la capital provincial en uno de los principales polos comerciales del Noroeste Argentino.
Según un relevamiento de la Federación Económica de Tucumán (FET), durante junio se registraron 229 locales cerrados sobre un total de 2.407 relevados en el microcentro ampliado de la capital. La cifra representa aproximadamente el 9,5% de los establecimientos analizados y refleja las dificultades que enfrenta el sector.
Uno de los factores que condicionan las ventas es la debilidad del consumo, en un contexto de políticas de ajuste fiscal y reordenamiento económico impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
La pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de priorizar gastos esenciales llevan a muchas familias a postergar compras de indumentaria, electrodomésticos y otros productos. Esta situación afecta especialmente a los negocios que dependen del movimiento cotidiano de clientes.
Al mismo tiempo, los comerciantes deben afrontar alquileres, impuestos, servicios y otros costos operativos, lo que dificulta sostener la rentabilidad cuando las ventas disminuyen.
La situación también se refleja en los mercados municipales. La intendenta Rossana Chahla reconoció las dificultades para atraer y mantener comerciantes en el Mercado de la Ciudad y el Paseo del Norte.
«La verdad es que el consumo ha bajado y está difícil hoy sostener un comercio», afirmó.
Mientras el municipio avanza con una licitación para incorporar un administrador privado al Mercado de la Ciudad, el Paseo del Norte continúa sin avances concretos en su desarrollo comercial.
Las ventas online cambian el comercio tucumano
Pero la situación económica no es el único desafío. El crecimiento del comercio electrónico está modificando una de las principales ventajas históricas de San Miguel de Tucumán: su capacidad para atraer compradores de toda la región.
Durante décadas, miles de personas del interior provincial y de provincias vecinas viajaban a la capital para adquirir ropa, tecnología y electrodomésticos. Hoy pueden comparar precios y comprar desde sus celulares a vendedores de Buenos Aires, Córdoba e incluso del exterior.
Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), durante 2025 se registraron aproximadamente 253 millones de órdenes de compra online en Argentina, con unos 25,1 millones de compradores.
Además, el 85% de los consumidores encuestados afirmó haber buscado información en internet antes de realizar una compra en un comercio físico. La proporción de compradores que adquirieron productos del exterior también creció, del 37% en 2024 al 47% en 2025.
Para los negocios tucumanos, esto significa competir no solamente con otros locales de la provincia, sino también con grandes plataformas nacionales e internacionales.
Un desafío que va más allá de la situación económica
Los 229 locales cerrados detectados por la FET y las dificultades de los mercados municipales muestran las consecuencias de un escenario en el que confluyen distintos problemas. Aunque el relevamiento no permite establecer las causas de cada cierre, la debilidad del consumo, los costos de funcionamiento y la competencia digital aparecen como factores relevantes para analizar la situación.
La recuperación del poder adquisitivo podría contribuir a mejorar las ventas, pero el comercio tradicional también necesita adaptarse a consumidores que comparan precios, buscan ofertas y compran cada vez más por internet.
San Miguel de Tucumán conserva su importancia comercial dentro del NOA, aunque enfrenta un desafío doble: recuperar compradores en un contexto económico exigente y modernizar sus negocios para competir en un mercado que ya no depende exclusivamente de las vidrieras del centro.
El futuro del comercio tucumano dependerá tanto de la recuperación del consumo como de su capacidad para adaptarse a las nuevas formas de comprar.

